martes, 29 de mayo de 2012

UN PECADO, UN TORMENTO, UNA HISTORIA: EL RETRATO DE DORIAN GRAY.



Escena de la película de 2009 "El retrato de Dorian Gray"

Siguiendo con la recopilación de grandes obras de la literatura llevadas al cine, hoy quiero hacer un análisis muy personal, de la que a mi juicio es una de las mejores novelas de la historia: EL RETRATO DE DORIAN GRAY, obra maestra del  genial escritor irlandés OSCAR WILDE. Confieso no haber visto ninguna de las distintas versiones llevadas al cine, pero lo que sí puedo decir, es que en más de una ocasión me he sumergido en la apasionante historia de Dorian Gray. Oscar Wilde logró capturar con letras, toda la degradación, corrupción y alcances, a los que puede llegar un ser humano víctima de una de las más peligrosas bajas pasiones, y uno de los más obsesionantes y frecuentes pecados: La Vanidad. Así es señores...La vanidad es un pecado peligroso, porque se puede disfrazar de "alta autoestima", y demás remoquetos tan actuales hoy en día. Es tan complicado saber cuándo se ha pasado la casi invisible línea del amor propio, y se ha caído en este pecado, que arrastra al ser humano a todos los demás. Creo que Oscar Wilde, tuvo esta convicción al escribir su única novela. Es la vanidad el principio de todos los pecados y tormentos del hombre, quien por su carnal naturaleza busca ser adulado, elogiado, imitado y por último...envidiado.
La novela, escrita en 1891 nos cuenta la historia de Dorian Gray, un muchacho  dueño de una singular belleza, atributo que lleva al pintor Basilio Hallward a capturar en un lienzo su hermosura, dando como resultado, el retrato que llevó a Dorian a embelesarse en su atractivo físico, y a regodearse en sus propias cualidades. A todo esto, se le suma el acicate recibido por Lord Henry, quien en su depravación ,arrastra a Dorian por medio de la adulación excesiva, a desear que fuera el retrato, quien cargara con el peso de los años y la pérdida de su belleza, y no él, aunque este deseo le costara su alma.
Pues bien; algún incubo maligno escuchó su petición, porque finalmente, eso fue lo que ocurrió. Dorian Gray repuntaba en una eterna juventud y belleza, mientras su retrato se deterioraba, al mismo tiempo su alma dejó de pertenecerle y se convirtió en un ser depravado, inescrupuloso, vanidoso hasta el extremo más inimaginable. Escondió el retrato, pero no pudo esconder sus bajas pasiones, que lo llevaron a asesinar a Basil el pintor, quien al ver la decadencia en el retrato comprendió la  horrorosa verdad. Dorian con un cuchillo le arrancó la vida, para luego, hacer desaparecer su cuerpo de una forma "químicamente" espantosa. Provocó suicidios, destrucción y tragedia a su paso, y al final, víctima del insoportable tormento de quien ha hecho tanto daño, a costa de una felicidad que nunca llegó, Dorian Gray, entra a la habitación del retrato y culpándolo, toma el mismo cuchillo que le quitó la vida a Basil, y en un loco desafuero acuchilla el lienzo. Afuera se escucha un grito desgarrador, los criados acuden presurosos, entran a la habitación y encuentran en el piso ,acuchillado, a un hombre avejentado, desgastado y macilento, feo a toda costa, una mirada a las sortijas de su mano revelan la identidad del despojo humano en el suelo: Era el otrora hermoso y joven Dorian Gray. Mientras tanto, el retrato de Dorian en el esplendor de su juventud sobrevivía intacto en la pared.



Oscar Wilde- (1854-1900)

Reconozco que la primera vez que leí esta gran obra, era muy joven, casi una niña ,y conocía poco de la vida de su autor Oscar Wilde. Lo poco que sabía era que había escrito unos preciosos cuentos que me acompañaron durante mi infancia, y que mi padre se esmeraba en comprarme. Por eso, al leer El Retrato de Dorian Gray, me costó reconocer en el estilo, al autor de mi cuentos preferidos " El Príncipe Feliz", "El Ruiseñor y la Rosa" o "El Gigante Egoísta". Pero al fin y al cabo, mi alocada juventud no le dio mayor color al asunto. Años después, conocí la historia real de Oscar Wilde, y mi admiración contrario a desaparecer creció. Muchas personas que lo admiran heterosexuales y homosexuales, quizás no han comprendido la magnitud de la profundidad de sus pensamientos, y la grandeza de su espíritu. Oscar Wilde nos dio una lección de moralidad y de espiritualidad con su única novela, hasta el punto de citar las escrituras cuando dice "de qué le sirve al hombre si gana el mundo entero pero pierde su alma". Oscar en medio de su condición, (la cual no pienso  señalar y mucho menos a él)  fue un hombre no solo genial, sino espiritual a pesar de su dandismo, su elegancia y sus entonces criticadas posturas. La "injusta justicia" de una época despiadada, provocó la despedida temprana de un genio, que pudo dejarnos una herencia literaria más extensa. Oscar Wilde, con su única novela, advirtió a todas las generaciones acerca del tormento que puede causarnos el vivir una vida vana, sin sentido y egocéntrica.
Termino con una de mis frases favoritas extraída del libro El Retrato de Dorian Gray: "Los libros que el mundo llama inmorales, son los libros que le muestran su propia vergüenza".

3 comentarios:

  1. No pienso que la vanidad sea el desencadenante del resto de pecados. Muy interesante escrito Diana, esa frase final es lapidaria, cuanta razón.

    ResponderEliminar
  2. El mismo Oscar Wilde fue tildado de inmoral en su época, igual suerte corrieron por supuesto muchos de sus escritos, pero por sobre todo, ésta su única novela, sufrió la dura crítica de los "mamasantos" de la época. Oscar Wilde se equivocó de siglo, su ingenio,ideas y personalidad hubieran encajado en éste que vivimos, y por supuesto, si no hubiera tenido el infortunio de nacer en 1854 sino en una época más reciente, muy seguramente su vida hubiera sido más larga y sus últimos años menos trágicos.Descansa en paz Oscar!!

    ResponderEliminar
  3. Estoy de acuerdo contigo la vanidad nos lleva a extremos de hacer cosas inimaginables y puede desencadenar muchos pecados aunque no lo creamos, porque pensamos que podemos controlar las cosas y cuando realmente frenamos, estamos envuelto en algo peor a la vanidad y quizas arrastrando a otros para que nos reafirmen lo que queremos escuchar.
    No estoy de acuerdo en que la epoca anterior fue mejor o peor que esta, en ambas tratamos de ocultar o disimular lo que muy adentro sabemos no edifica nuestra alma.
    Amiga te felicito por el analisis literario que Dios permite ver en ti, seguro que edifica a muchos!!

    ResponderEliminar

GRACIAS POR CONTRIBUIR A ENRIQUECER CON TUS COMENTARIOS ESTE ESPACIO.

CARTA ABIERTA A MI PAPÁ, ALVARO RUÍZ HERNÁNDEZ

Hola papi. He decidido escribirte una carta. Sí, una carta. Supongo que se sorprenderán algunos allegados que me habían sugerido que d...